¿Te desanimas pronto? Aquí están los secretos de los que perseveran y se mantienen en sus metas a largo plazo

Deportistas que continúan en activo y en la élite hasta los cuarenta años, científicos que investigan sin cesar durante décadas, artistas que mantienen su actividad hasta el final de su carrera… En nuestros días existen ejemplos diversos de personas que son capaces de perseverar en sus metas con intensidad y eso nos provoca admiración. En un entorno cortoplacista donde cambiamos de una actividad a otra continuamente, nos resulta increíble encontrar gente con esa capacidad, y nos preguntamos en muchas ocasiones cómo lo logran en un mundo en el que los millones de impactos y de opciones que se nos presentan nos convierten en seres poco pacientes. Estos son sus secretos. Leer más “¿Te desanimas pronto? Aquí están los secretos de los que perseveran y se mantienen en sus metas a largo plazo”

“Es la proporción, estúpido”. Huyendo de lo absoluto

En 1992, Clinton le espetaba a Bush la famosa frase “Es la economía, estúpido” en su campaña electoral, para dejar claro donde estaba la clave en ese momento particular. Hoy en día, podemos decirnos a nosotros mismos algo parecido respecto al mundo de absolutos en el que vivimos. “Es la proporción, estúpido” es un recordatorio que deberíamos hacernos todos. Y es que ya no nos movemos entre los extremos, sino que habitamos en ellos. El todo o la nada, el sí o el no. Los matices no nos gustan y nos exasperan. Sufrimos de una gran paradoja. En un momento de máximo individualismo, de supuesto auge de lo personalizado, seguimos deseando una talla única, aunque apenas nos demos cuenta. Deseamos soluciones que sirvan para la mayoría, sin tener en cuenta lo particular de cada uno. Por eso usamos parámetros compartidos para casi todo. Educación, salud, trabajo, nada queda fuera de lo absoluto. Medimos el rendimiento de nuestros hijos en la educación por estándares y comparación con el grupo, sin tener en cuenta sus capacidades y su esfuerzo. Ambicionamos ganar más y más dinero, más y más sueldo, sin tener en cuenta nuestras necesidades reales. Queremos una fórmula única para solucionar nuestros problemas en cada conferencia que vemos, libro que leemos o formación que recibimos. Olvidar los matices de cada situación y de cada persona nos lleva a la comparación, a la frustración y a una insatisfacción permanente, donde nunca alcanzamos lo que deseamos porque no conocemos nuestra proporción adecuada. Leer más ““Es la proporción, estúpido”. Huyendo de lo absoluto”

Cuidado con lo que deseas, tus expectativas pueden jugarte una mala pasada. Descubre cómo mantenerlas bajo control para conseguir resultados que te satisfagan

“Pensaba que esto iba a ser de otra manera”, “Me siento defraudado”, “Nunca imaginé que esto fuera a ser así”… Seguro que en más de una ocasión has pensado o pronunciado alguna de estas frases. Todas ellas son el resultado de expectativas defraudadas, de la diferencia entre lo que te imaginas y la realidad. Esa resultante, cuando no es positiva, te origina frustración, decepción y a menudo, desconfianza. En esa ecuación, a veces es difícil intervenir en la realidad. Sin embargo, actuar en tus expectativas resulta más sencillo y va a permitir que se disminuya esa diferencia entre lo que imaginas y lo que obtienes.

Para eso, es importante tener en cuenta algunas causas que originan que a menudo caigas en la sobreespectativa. Tenerlas bajo control es la mejor garantía para obtener satisfacción, reforzar tu confianza y no sentirse decepcionado. Leer más “Cuidado con lo que deseas, tus expectativas pueden jugarte una mala pasada. Descubre cómo mantenerlas bajo control para conseguir resultados que te satisfagan”

¿No tienes la vida que te gustaría? Pues depende exclusivamente de ti. Define tu Marco de Vida y comienza el cambio

“La vida es muy corta para jugar juegos tontos, prometo que no volveré a hacerlo nunca más”, decía la letra de una conocida canción de hace ya unos cuantos años. Pero también es probable que tú te hayas sentido así alguna vez en tu vida, con la impresión de que estás gastando una buena parte de tu tiempo y energía en cosas que realmente no son importantes para ti.

Y cuando de repente eres consciente, te prometes a ti mismo cambiar y, sin embargo, tras un tiempo intentándolo, vuelves al mismo punto de partida.

¿Qué es lo que ocurre? Estás abordando la situación desde una parte muy operativa y superficial, lo que lleva a hacer depender tu cambio de tu fuerza de voluntad, que siempre se acaba quebrando porque detrás no hay un verdadero compromiso.

Para alcanzar ese compromiso y conseguir llevar la vida que realmente quieres, es necesario definir tu Marco de Vida. Este marco te permitirá fijar el espacio en el que te moverás, te aportará seguridad y un patrón de actuación que hará que todo lo que emprendas contribuya a lograr la vida que deseas. Para ello, es necesario trabajar cuatro aspectos. Leer más “¿No tienes la vida que te gustaría? Pues depende exclusivamente de ti. Define tu Marco de Vida y comienza el cambio”

Las cinco características de las personas de éxito. Tú también puedes desarrollarlas. No lo dejes para mañana y ¡comienza ya!

Cada persona es única y distinta. Dispones de tus propios recursos, habilidades y competencias que pueden hacer que tengas una vida exitosa. Exitosa no significa hacer mucho dinero o destacar en el ámbito profesional, sino vivir plenamente conforme a lo que piensas, sientes y quieres ser. Ni más ni menos.

Sin embargo, gran parte de la gente no siente que estén viviendo la vida que les gustaría. Aunque todos somos diferentes, hay cinco características que todas las personas de éxito tienen en común y que tú también puedes desarrollar. Leer más “Las cinco características de las personas de éxito. Tú también puedes desarrollarlas. No lo dejes para mañana y ¡comienza ya!”

Eres una máquina de crear, pero todavía no lo sabes. Descubre las 5 V que te ayudarán a aprovechar esa máquina y enfocarla adecuadamente

Todos y cada uno de nosotros hemos nacido con una capacidad infinita de crear. Sí, todos. Cuando hablo de crear, me refiero a la capacidad que tenemos de hacer cosas que tengan valor para nosotros mismos y para los demás.

No estoy hablando de creatividad, sino de crear, de hacer realidad algo a partir de la nada. Hemos dividido absurdamente el mundo entre los creativos y los que no lo son. Entre los que son supuestamente “originales y llenos de buenas ideas” y los que no. Y lo hemos confundido con crear. Pero no por ser más creativo creas más ni por ser menos, creas menos.

Porque la realidad es que todos, absolutamente todos, somos creadores. Todos, en nuestra vida, hemos hecho realidad miles de cosas a partir de la nada.

Creamos amistades, relaciones, vínculos, proyectos, experiencias, conversaciones…y lo hacemos de manera continuada, casi sin darnos cuenta. Lo hacemos desde que nacemos. El ser humano es un ser que crea.

Dos son los problemas por los que no somos conscientes de ello y no lo aprovechamos para sentirnos mejor. El primero es que confundimos crear con creatividad, como comentaba antes. Pensamos que si no somos ingeniosos no creamos, y eso es rotundamente falso. El ejercicio de crear no tiene nada que ver con el ingenio.

El segundo es que aquello que creamos tiene que ofrecer valor para nosotros y para los demás. Si hacemos cosas que tienen valor para nosotros pero no para los demás, nos sentimos frustrados porque no damos salida a aquello que hacemos. Es cuando la gente nos dice aquello de “No sabía que te gustaba…”, “No sabía que hacías…”, “No sabía que…”

En cambio, cuando hacemos cosas que tienen valor para los demás pero no para nosotros, nos sentimos faltos de motivación y poco realizados. Como nos ocurre en buena parte de los trabajos que desempeñamos.

No confundir crear con creatividad y alinear el valor que nos aporta lo que hacemos con lo que proporciona a los demás es fundamental para tener consciencia de nuestra capacidad de crear y que esta capacidad trabaje para que nos haga sentir mejor.

Para potenciar esa máquina de crear que todos llevamos dentro y alinearla con lo que realmente queremos ser en la vida, podemos poner en práctica estas 5 V. Leer más “Eres una máquina de crear, pero todavía no lo sabes. Descubre las 5 V que te ayudarán a aprovechar esa máquina y enfocarla adecuadamente”

Por qué a veces es bueno abandonar. 12 buenas razones para dejar algunas de las cosas que estás haciendo

No te rindas nunca, lucha hasta conseguirlo, persigue tus sueños… Éstas y otras muchas frases se han convertido en mantras continuamente repetidos en libros y conferencias en cualquier lugar del mundo, hasta el punto de considerarlo un paso fundamental para desarrollar una vida plena.

La imagen épica de ese héroe que no abandona, que lucha contra viento y marea contra todo contratiempo, que lo supera y que consigue el triunfo, se ha convertido en un modelo a imitar, con ejemplos en el mundo del deporte, de la cultura, de las ciencias,…

Abandonar está mal visto y mal considerado. Cualquier conducta que implique dejar algo sin llegar hasta el final o al límite de nuestras capacidades se considera un fracaso y atenta directamente contra nuestra confianza.

De esta manera, vamos sumando y sumando compromisos y obligaciones, muchas de las cuales apenas contribuyen a mejorar nuestras vidas, cuando no a empeorarlas.

Sí, abandonar no es siempre malo, sino todo lo contrario. Si aplicamos la famosa ley de Pareto del 80/20, diríamos que solo un 20 por ciento de lo que hacemos contribuye a lograr lo que queremos realmente conseguir en nuestra vida. Dedicamos un 80 por ciento de nuestro tiempo a cosas que no merecen la pena. Visto así, abandonar no parece una mala idea… Leer más “Por qué a veces es bueno abandonar. 12 buenas razones para dejar algunas de las cosas que estás haciendo”