Muerte a la excepción, viva la regularidad

Amamos el hype y el sobresalto. Nos encantan los héroes y los villanos, las grandes hazañas y las grandes tragedias, lo nuevo frente a lo gastado, lo desconocido frente a lo conocido, nos morimos por un buen titular, adoramos cualquier cosa que venga con el marchamo de ‘lo nunca visto’, cuanto más se grite es mejor y todo es o blanco o negro. Lo fuera de lo común es ahora nuestro común y la excepción es la norma. Nos movemos entre polos extremos, bueno o malo, útil o inútil, etc. y entre medias, la nada, un desierto donde ahogarse, donde no ser escuchado y sentirse invisible. Un lugar poco recomendable en unos tiempos donde se elevan a los altares la marca personal, la visibilidad, la relevancia y el ser encontrable en las redes. Somos buscadores ansiosos de retuits, recomendaciones, me gustas y nos encantaría habitar siempre en los primeros resultados de búsqueda. Esteroides para nuestro ego. Leer más “Muerte a la excepción, viva la regularidad”

¿Ver para creer? No, creer para ver

Vivimos ligeramente engañados. Pensamos que los sentidos son nuestra puerta de entrada de lo que sucede en el exterior, nos mandan impulsos eléctricos que nuestro cerebro decodifica, lo traduce en información y posteriormente lo interpreta, y todo en milésimas de segundo. Aunque en buena parte es así, existe algún matiz de bastante relevancia, como demostró en el año 1668 el matemático y filósofo francés Edme Mariotte al descubrir que una parte considerable de nuestra retina carece de fotorreceptores. Esto supone que hay momentos donde nuestra visión no es continua y se interrumpe. Sin embargo, nosotros jamás tenemos esa sensación y pensamos que todo lo que recibimos es aquello que vemos y que sucede sin interrupciones de ninguna clase. ¿Qué ocurre con esos puntos ciegos, por qué no los detectamos? Sencillamente porque el cerebro los rellena con sus propias inferencias. Hace suposiciones basadas en experiencias anteriores teniendo en cuenta los datos de entrada que acaba de recibir y rellena esos vacíos, por lo que todo nos parece un continuo, aunque no lo sea en su totalidad. Leer más “¿Ver para creer? No, creer para ver”

¿Y a ti qué te define? Cuando etiquetarse es perder la esencia

Cada vez que nos topamos con personas desconocidas en nuestra vida, es habitual enfrentarse y realizar también preguntas prototípicas como ¿A qué te dedicas? ¿En qué trabajas? ¿Qué has estudiado?… Todas y cada una de estas cuestiones aparecen de modo espontáneo con el fin de etiquetarnos y ubicarnos en un determinado espectro para, a partir de ahí, inferir expectativas, prejuicios, personalidades, forma de comportarnos, creencias y estereotipos varios instalados socialmente alrededor de esas etiquetas. Leer más “¿Y a ti qué te define? Cuando etiquetarse es perder la esencia”

¿Y tú dónde vives? ¿Pasado, presente o futuro? Mejor en los tres

Tendemos a interpretar el pasado, el presente y el futuro como entes externos a nosotros, que escapan de nuestro control y sobre los que no podemos actuar. Pensamos el pasado como algo que ya ocurrió y a lo que no podemos regresar, el presente como momentos fugaces que van transcurriendo sin apenas darnos cuenta, y el futuro como algo lejano difícil de visualizar aun a sabiendas de que llegará. Pero nada más incierto ni lejos de la realidad. Podemos controlar cómo vivimos e integramos estos tres tiempos en nuestras vidas. Leer más “¿Y tú dónde vives? ¿Pasado, presente o futuro? Mejor en los tres”

¿Existen las verdades absolutas? Depende de dónde mires

Los seres humanos somos cazadores de certidumbres. Ansiamos hallar verdades absolutas que nos proporcionen seguridad. Nos gusta contarlas y que nos las cuenten. Somos una especie en constante búsqueda de fórmulas universales que puedan resolver nuestros problemas, ya sea en libros, conferencias, cursos, etc. Es esa una de las grandes paradojas de nuestro tiempo. Leer más “¿Existen las verdades absolutas? Depende de dónde mires”

Videoblog. La verdadera relación entre edad y oportunidades de éxito

La creatividad y las posibilidades de obtener éxito no las marca la edad sino la productividad que mostremos. ¡A producir, a crear y a tener éxito, no importa la edad que tengamos!

Videoblog. La psicología del tiempo

Descubre en este tiempo como armonizar las perspectivas temporales (pasado, presente y futuro) en nuestras vidas y disponer de un mayor bienestar.