El fracaso está sobrevalorado. De falsos mitos acerca de lo que representa el fracaso en nuestros días

Observamos en nuestra sociedad un hecho contradictorio. De una parte, hemos entronizado al fracaso, hablamos de él como peaje inevitable e insoslayable para obtener el éxito, lo consideramos una escuela de vida y de aprendizaje, y lo identificamos como la auténtica fuente para desarrollar nuestra perseverancia y nuestra resistencia. Si cotizara en bolsa, sin duda alguna sería uno de los valores al alza. Hasta aquí, todo perfecto e idílico. El quiz de la cuestión viene cuando, si miramos con detenimiento, observamos que todas las historias de fracasos son contadas por personas que finalmente han tenido éxito. Como en una moderna recreación del famoso “viaje del héroe” griego, todo comienza con una serie de visicitudes y fracasos que con voluntad, tenacidad, tesón y enfoque se superan, y acaban tornándose en triunfo. Pero, ¿cuántas narraciones escuchamos de fracasos continuados que no acaban en éxito y que, lamentablemente, son las más numerosas? Cero tendente a cero. A todos nos gustan poco o más bien nada los finales poco felices. El fracaso tiene buena prensa cuando acaba en éxito y muy mala cuando continúa con otro fracaso. Como sociedad, volteamos nuestro rostro cuando nos encontramos con estos segundos casos y los dejamos solos ante el peligro, mientras en un ejercicio de malabarismo seguimos alabando el fracaso.

La coronación del fracaso es el mecanismo que nos hemos dado para encubrir una verdad dolorosa, y es que en el trono del “éxito socialmente prescrito” solo hay espacio para unos pocos, muy pocos. Y esto es complicado de hacerlo casar con la idea prevalente del “puedes conseguir lo que deseas”. Así que la solución que nos hemos dado como sociedad es calificar el fracaso como un peldaño más para el éxito. El resultado es una legión millonaria de personas frustradas porque no acceden a ese trono deseado, a pesar de que no dejan de ir peldaño tras peldaño. Error, aprendizaje, perseverancia, deseo o propósito, entre otras muchas, son maravillosas palabras que pervertimos porque las hemos usado para alcanzar un trono y un éxito que, quizás, no sea el que realmente queramos ni necesitemos. Hacemos una travesía estéril de fracaso en fracaso hacia un éxito que probablemente no deseemos. Leer más “El fracaso está sobrevalorado. De falsos mitos acerca de lo que representa el fracaso en nuestros días”

Videoblog. Cómo mejorar en lo que lo realmente nos importa

Navegar de manera armónica entre la zona de desempeño y la de aprendizaje, manejar las expectativas y fomentar la práctica deliberada son claves para mejorar nuestro rendimiento. Descúbrelo en este vídeo.

 

Videoblog. La verdadera relación entre edad y oportunidades de éxito

La creatividad y las posibilidades de obtener éxito no las marca la edad sino la productividad que mostremos. ¡A producir, a crear y a tener éxito, no importa la edad que tengamos!

¿Qué distingue a las ideas exitosas del resto? Descubre el factor que diferencia a aquellas ideas que triunfan frente a las miles que se quedan en el camino

La historia está llena de personas que tuvieron una idea pionera e innovadora que se anticipaba al futuro, que era visionaria y claramente útil, pero que no triunfó. Y, sin embargo, esa misma idea con pocos ajustes se convierte en una historia de éxito poco tiempo después en mano de otra persona.

Cuando nos enfrentamos a entornos novedosos donde creamos algo diferente, la gente no suele tener una concepción clara ni definida de lo que necesita o desea, y normalmente siquiera se ha parado a pensarlo. Esto significa que las ideas y las cosas no tiene un valor objetivo per sé, sino que en buena parte es algo subjetivo que se va añadiendo a nuestra forma de vida, a nuestra cultura, hasta que queda definido ese valor que luego irá evolucionando.

Es ahí donde entra el factor diferenciador, el que hace que las ideas adquieran ese valor. Un factor que es aplicable a cualquier aspecto de nuestra existencia que queramos hacer diferente y exitoso. Carrera profesional, relaciones sociales, etc. Leer más “¿Qué distingue a las ideas exitosas del resto? Descubre el factor que diferencia a aquellas ideas que triunfan frente a las miles que se quedan en el camino”

Videoblog. Una filosofía del éxito más benévola y moderada

Pocas cosas hay más importantes que definir lo que significa el éxito para cada uno y no dejar que otros lo definan por nosotros. Descubre en este vídeo una interesante, peculiar, original y divertida visión de lo que hoy significa tener éxito y de algunos de los peligros que lleva aparejados, así como sus causas.

 

La sociedad de la adición y de la adicción. Cuando sumar no siempre es positivo

Cuanto más, mejor. Esta máxima es uno de los principales motores que mueve nuestra sociedad. Más posesiones, más conocimientos (no importa lo relevantes o no que sean, ni la profundidad y valor real que posean), más amistades, más esperanza de vida, más ventas, más seguidores, más likes,… Adicionar es sinónimo de éxito, de progreso. Si no sumamos, tenemos la sensación de no avanzar, de no prosperar.

Como seres humanos, poseemos dos sesgos que nos llevan a decantarnos por adicionar cosas en nuestras vidas. De una parte, tenemos una pronunciada aversión a la pérdida. No nos gusta perder algo que nos pertenezca, por lo que la tendencia no es a restar sino a sumar y acumular. De otra, poseemos un instinto primitivo que nos incita a guardar por si vienen tiempos de escasez.

A su vez, en el ámbito social el disponer de más nos provee de un cierto estatus, de una posición y un reconocimiento. Hemos creado una ecuación en la que tener más es igual a ser más. El tener equivale al ser. Así que cuanto más sumamos, más tenemos y más somos. Es algo fácil de entender, tangible y reconocible, de ahí que la idea se haya expandido rápida y extensamente entre todos nosotros. Leer más “La sociedad de la adición y de la adicción. Cuando sumar no siempre es positivo”

¿Contra qué?… Descubre los beneficios de fomentar un pensamiento contraintuitivo

Las personas somos intuitivas y nuestro acercamiento a la realidad se produce en buena medida a través de las intuiciones. Esto es así porque permiten ahorrar a nuestro cerebro esfuerzo y energía, ser rápidos en la respuesta y aportar la seguridad de apoyarnos en experiencias pasadas almacenadas en nuestro inconsciente.

Estas intuiciones son fundamentales para nuestra supervivencia e indispensables en nuestra vida, pero lo contraintuitivo también forma parte de nuestro día a día, aunque a menudo no nos percatemos. Nuestra salud es más robusta si tenemos (hasta un cierto límite) un número de bacterias nocivas en nuestro cuerpo. Poseemos músculos que se atrofian si no se les somete a un esfuerzo extremo y a un cierto sufrimiento de vez en cuando. Pagamos a las compañías de seguros por “quedarnos igual que estamos” o a Ikea por hacer el trabajo de montar nosotros los muebles. Leer más “¿Contra qué?… Descubre los beneficios de fomentar un pensamiento contraintuitivo”