A vueltas con el pasado

Es inevitable. Volver la vista atrás contiene el riesgo cierto de toparnos con cosas que nos chirrían, que desentonan con nuestro ser actual, que nos desagradan. Nadie ni nada queda exento de tal circunstancia. Evolucionamos y cambiamos, pero lo dicho, lo escrito y lo hecho queda. Fuimos hijos de nuestro tiempo, fuimos nosotros y nuestras circunstancias. Nuestro tiempo y nuestras circunstancias, sin embargo, parecen olvidarse a la luz de los recuerdos, pero los hechos quedan. Así funciona la mentalidad revisionista. Interpreta los hechos pasados como algo objetivo e independiente de las circunstancias y tiempos que los alumbraron. Circunstancias y tiempos que no solo tiende a olvidar, sino que los asimila con las actuales. Leer más “A vueltas con el pasado”

Clásicos

Decía Italo Calvino que un clásico es aquél que nunca termina de decirnos aquello que tiene que decirnos. Los clásicos nos hablan repetidamente, y nos hablan siempre distinto. La primera nunca es igual a la segunda vez, ni a la tercera ni a las siguientes. En ellos, la maravillosa experiencia de lo conocido, de lo que permanece y nunca cambia se hermana con desconocidos recovecos y rincones que nos siguen descubriendo algo nuevo, algo antes no visto por unos ojos y sentidos que quizás aún no estaban preparados. Leer más “Clásicos”

Se nos olvidó repetir

Los niños lo hacen y los ancianos también. Los primeros buscan seguridad ante la inmensidad que el mundo les presenta, los segundos una humilde reafirmación en el pequeño universo que les queda. Entretanto, el resto aceptamos la repetición con resignación. La novedad, el descubrimiento superficial, el cambio o la variedad son los signos de nuestros tiempos. Nuestro enemigo acérrimo es el aburrimiento y nuestras armas para combatirlo son la velocidad, las opciones incontables, el movimiento y el estreno. Estar en todos los sitios y a la vez en ninguno, no querer perderse nada para perdérselo todo. Así somos y así vivimos. Leer más “Se nos olvidó repetir”

Lo elegido frente a lo dado

Hiper individualistas como somos y como nuestra sociedad nos ha enseñado a ser, lo dado apenas encuentra ya hueco en nuestras vidas frente a lo elegido. O al menos en la apariencia. Descreídos de dioses y deidades sobre naturales, endiosados a cambio en nuestro propio yo, relegadas las obligaciones con los demás frente a los derechos subjetivos y al deber con uno mismo, todo es elegible y nada ha de ser impuesto. Lo dado es imposición y violenta nuestra libertad. Todo es elección, y nada puede ser dado. Lo elegido resulta siempre finito, cambiable e intercambiable. Nuestra vida es ahora un puzle que podemos montar y desmontar. La multiplicidad de opciones disponibles nos llama al cambio continuado. Leer más “Lo elegido frente a lo dado”

Palabras gastadas, palabras vacías

La cultura del mainstream llega a todas las esquinas y recovecos de nuestra vida. Lo que antaño fue exclusivo del universo del entretenimiento (series, películas, música) y de los medios de comunicación, hoy aterriza en política, ciencia, arte y cualquier otra disciplina imaginable. La marea de la ‘corriente popular’ lo alcanza todo, también nuestras palabras. Ellas son nuestra forma más valiosa de expresarnos, de entendernos y entender, de sentir, de pensar, de estar y de ser. Son nuestras, y son de todos. Nuestras porque en su elección nos definimos y dotamos de identidad. De todos porque son nuestro vehículo para comunicarnos y ser comprendidos. Leer más “Palabras gastadas, palabras vacías”

De sujetos a objetos. ¿El progreso era esto?

‘La tecnología eliminará millones de puestos de trabajo’, ‘La rapidez y el cambio son las señas de nuestros días y hay que adaptarse rápido’, ‘El entorno económico es incierto’, ‘Los mercados son volátiles’…Estas aseveraciones y muchas otras que nos decimos, leemos y escuchamos a diario, que nos rodean y que aceptamos sumisamente, tienen una raíz en común mucho más preocupante que lo que expresan en sí mismas. Cada una de ellas refleja la existencia de entidades informes, incontrolables, indescifrables e incomprensibles que están por encima de nosotros, que dictan nuestra realidad, y delinean nuestro presente y lo que está porvenir. Estamos al servicio de ellas, a su arbitrio. Hemos dejado de ser sujetos protagonistas para convertirnos en objetos pasivos. La nueva sumisión tiene amos que no vemos, que se nos escapan, contra los que parece que no podemos revelarnos. Esa ‘mano invisible’ de la que hablaba Adam Smith, que es ya más que dogma de fe en nuestros tiempos, nos ha convertido en nuevos esclavos de designios que no son divinos, sino que ahora son de mercado, de capital, de tecnologías que desde una atalaya invisible nos hablan y nos dominan. Leer más “De sujetos a objetos. ¿El progreso era esto?”

Que no te engañen. Tienes tiempo, mucho tiempo

La concepción del tiempo es una de las grandes trampas de los tiempos posmodernos que vivimos.  El tiempo se agota y es oro. No podemos malgastarlo en algo que no resulte productivo y útil en apariencia. Hay que aprovechar cada tren porque puede ser el último. Los segundos son demasiado largos ya. La paciencia y la espera no se contemplan. Agilidad, flexibilidad, dinamismo y acción están en el ranking de las cualidades deseadas. Y sobre todo, el presente continuo. Mirar atrás es de nostálgicos y el futuro es lo que construimos en el presente, se dice. La lentitud exaspera y la velocidad nunca es suficientemente veloz. Leer más “Que no te engañen. Tienes tiempo, mucho tiempo”