¿Estancados?

Buena parte de la producción de Monet en sus últimos años tuvo en los estanques a uno de sus máximos protagonistas. Bellas estampas repletas de nenúfares con frondosos árboles que casi alcanzan el agua y se entremezclan con la maleza quedan reflejados en sus lienzos que retratan un escenario idílico e ideal, un paraíso embriagador en apariencia y superficie. Sin embargo, tras esa exuberante y aparente belleza, uno no puede dejar de observar la melancolía de una naturaleza casi artificiosa, limitada a un reducto que no fluye. Una naturaleza que vive pero que está detenida, que se reproduce pero que se encuentra limitada, que es consciente de su fragilidad, de su peligro cierto de desaparecer ante cualquier pequeño vaivén que seque sus aguas.

Y cuánto nos parecemos nosotros como sociedad a esos estanques bellos por fuera, esplendorosos, pero a la vez artificiosos y limitados por dentro. Un mundo en constante movimiento, en acción continuada que parece, paradójicamente, dejarnos siempre en el mismo lugar. Un universo ensimismado y obsesionado con su afán de exuberancia, pero que esconde tras de sí esa melancolía y tristeza de saberse limitado, de no tener más sentido que permanecer siempre allí. Un lugar que a primera vista atrapa y convence, pero que termina por angustiar. Leer más “¿Estancados?”

Recuperar ‘el otro’ valor

Trece acepciones distintas. Pocos vocablos existen en nuestro vocabulario actual que posean tantos significados como la palabra valor. Pero como ocurre con los diez mandamientos, nuestros tiempos las han encerrado en dos, la utilidad y el beneficio. Hablamos de valor de uso, de valor económico, de valor de mercado o de propuesta de valor, y todo ello nos remite a lo economicista y a lo utilitarista. A lo que nos sirve, lo que nos es útil, a lo que nos proporciona algún beneficio tangible, y lo hace ya mismo. Leer más “Recuperar ‘el otro’ valor”

La certeza y sus extraños compañeros de camino

Somos buscadores ancestrales de certezas. Pocas cosas hay que nos definan tanto a los seres humanos como la imperiosa necesidad de encontrar certidumbres allá donde sea posible, no importa lo recóndito, extraño o indómito que sea el lugar en el que puedan hallarse. La tensión dinámica entre ensanchar el campo de la libertad individual y la urgencia de sentirnos seguros nos ha acompañado desde tiempos inmemoriales, y en esa distancia entre la primacía del individuo y el ansia de seguridad es donde habitan la certidumbre y las distintas formas en las que creemos encontrarla. Leer más “La certeza y sus extraños compañeros de camino”

Cuando la intención es la acción

Dentro de la infinidad de paradojas que nos regala nuestro mundo actual, llama poderosamente la atención la curiosa relación alumbrada entre la acción y la intención. Habitamos un mundo en el que la actividad, el movimiento y el ponerse en marcha son valores al alza. En el que las personas de acción se han transfigurado en las principales referencias y espejos sociales. Son a ellas a las que parece que todos debemos que el mundo gire, que las cosas sucedan, que lo que se piensa e imagina tome forma y se haga realidad. Por el contrario, lo contemplativo, lo que es aparentemente estático, carece de esa idea de poder transformador que tiene la acción y de esa idea de dinamismo que tanto nos deslumbra. Leer más “Cuando la intención es la acción”

Todos somos un poco K

En El proceso de Kafka, K es sacado de su casa y detenido una tranquila noche sin saber muy bien a qué se debe. Se inicia un proceso contra él, sin conocer el acusado causas y razones por las que es enjuiciado. Todo el transcurrir de la obra es una lucha infructuosa por descubrir si quiera una circunstancia por la que está siendo procesado. Solo la necesidad justifica el proceso. Y sobre esa necesidad, se crea un artificio de leyes, normas, reglas, puestos, instituciones que funcionan de manera mecánica y autómata para perpetuar una situación que nadie sabe muy bien de dónde viene ni porqué. Y en esa dinámica, K empieza a aceptar su destino, comienza a resignarse y la culpa acaba conquistándole para al final llegar a asumir, entender e incluso justificar su propia ejecución. Leer más “Todos somos un poco K”

Del gesto al descaro

Indisimulada y descarada. Así es la realidad de nuestros días, y así se nos muestra en todos los ámbitos y lugares, de lo social a lo político, de lo cultural a lo educacional. Hemos abandonado aquella política de gestos que tanto criticábamos a nuestros políticos, donde la forma ahogaba el fondo y el oportunismo a la robustez, para alcanzar un nuevo estadio, el del descaro y lo indisimulado. Leer más “Del gesto al descaro”

La mediocridad y el principio de Peter. Cuando todos somos mediocres potenciales

La mediocridad está en el ambiente, está en el aire. Podemos respirarla, escucharla y oírla, tocarla y palparla. Se ha instalado en nuestras percepciones y en nuestras conversaciones. Ahora todo parece ser mediocre sin salvación. Como si de una de las plagas bíblicas se tratara, tenemos la sensación de que ha asolado todo espacio y lugar, desde lo político a lo educativo, desde lo empresarial a lo cultural. Todo lo que nos rodea, nos dicen y decimos, es mediocre, salvo nosotros mismos, claro. La mediocridad es la nueva palabra refugio, y la mediocracia su nuevo sistema.

La mediocridad es el nuevo vocablo hegemón que nos domina. En el reino de lo mediocre, nos repetimos, poco importa lo que hagamos porque siempre toparemos con algún mediocre que arruinará cualquier idea o iniciativa. Esa visión sistémica y despersonalizada de lo mediocre que se impone nos coloca en una cómoda resignación, en un no hacer y no intentar. Los culpables son los otros, los mediocres. Leer más “La mediocridad y el principio de Peter. Cuando todos somos mediocres potenciales”