Lo que no debemos olvidar

¿Qué vendrá después? Pregunta del millón y reflejo de la característica impaciencia que nuestra sociedad mantiene, que nos domina como nunca y más que siempre. Acabada la munición de los memes, mensajes y vídeos de whatsapp, encuentros online y feria diversa que transmitió la idea de rato divertido, todo esto se disipa para dar paso al desespero, a la no aceptación, a la búsqueda y exigencia de lecturas rápidas de la situación y resoluciones urgentes. Tan solo han pasado escasos días, pero ya ansiamos dibujar un nuevo orden mundial, social, económico desde nuestra mesa camilla digital. Y que no tarde mucho.  Deseamos tener ideas claras, la mente inspirada para alumbrar soluciones exprés. Dominados por otra circunstancia muy de nuestros días, la emocionalidad exacerbada, buscamos explicaciones a aquello que no aceptamos y las encontramos en el castigo divino o en la naturaleza, recargamos nuestra culpa, nos autoflagelamos como sociedad, hablamos de un mundo que debería parar y que ahora se ve forzado a ello. Mezclamos política, cambio climático, economía o valores sociales y lo revolvemos todo para justificar que ahora seamos golpeados por un virus. Un “nos lo hemos buscado” resuena constantemente en nuestras cabezas. Leer más “Lo que no debemos olvidar”

Hoy sale a la venta online el libro INSATISFICCIÓN

Hoy sale a la venta INSATISFICCIÓN en las librerías que mantienen la venta online. Tanto su título como mucho de su contenido parecen premonitorios de lo que hoy vivimos. Muchas de las necesidades que nos creamos son ficticias y apenas nos damos cuenta de ellas. Y todo hace que, siendo la sociedad con más abundancia de la historia, estemos más insatisfechos que nunca. Es un buen momento para explorar lo que nos provoca esa sensación, sus consecuencias y cómo superarlo. ¡Lee, reflexiona y resiste!

La distopía y la fragilidad

Distópicos y frágiles, así somos hoy. La distopía, aquél “mal lugar” que Tomás Moro contraponía a ese lugar ideal que representaba lo utópico, ha acampado entre nosotros. De la ciencia ficción a género en sí mismo y de género a realidad. La realidad confundida con la ficción y la ficción entreverada con la realidad. Alimentar el monstruo de esa confusión, eliminar las barreras y convertir todo en espectáculo, hacer de lo importante banal y de lo banal algo importante esconde en su interior el caos y la desconfianza. La distopía encuentra en esa confusión el terreno abonado para crecer y ramificarse. Lo que un día fue información hoy se convierte en propaganda, apenas distinguimos lo veraz de lo que no lo es, imaginamos poderes oscuros que nos dominan y ocultan información, nos sobre protegemos e hiper prevenimos porque todo es peligro en potencia, todo nos produce pavor. Nos sentimos en una vigilancia continua y flaquea nuestra idea de libertad, mientras caemos presa del histerismo y de la sobre reacción porque todo deviene en amenaza. Así es nuestro mundo hoy, así es nuestra sociedad distópica. Leer más “La distopía y la fragilidad”

El prefijo que nos define

Transfronterizo, transgénero, transhumanismo, transversalidad, transecologismo… El ‘trans’ como prefijo que se impone, que antecede a palabras que capitanean los nuevos tiempos. Un prefijo ‘trans’ entendido como aquello que atraviesa, que cruza las fronteras tradicionales, ya sean organizativas, geográficas, sociales o de nuestra propia existencia como seres humanos. Nuestra realidad es hoy más ‘trans’ que nunca. Las enfermedades no son de un país sino transnacionales, los migrantes, que ya son pueblos enteros, se expanden más allá de su frontera natural mientras las ideologías políticas y las instituciones clásicas de antaño se muestran incapaces de abarcar esos nuevos espacios que lo ‘trans’ ocupa. Leer más “El prefijo que nos define”

De sometimiento y dominación

De las distintas y variadas pulsiones dinámicas que existen en el ser humano, una de las más recurrentes, y a veces más ocultas y desapercibidas es la dialéctica que se establece entre el sometimiento y la dominación. Nuestra vida es una búsqueda continuada del equilibrio entre estos dos extremos que se tocan y conviven en una tensión permanente. Nos sometemos a nuestros progenitores, a jefes, a empleos, a convenciones sociales, a poderes más o menos fácticos, a instituciones, a dioses, a creencias y a obsesiones. De forma consciente o no tanto, permitimos que un sinfín de fenómenos y circunstancias internas y externas a nosotros nos sometan. De igual manera, también nosotros ejercemos dominación sobre hijos, compañeros, amigos, familia y otros muchos aspectos de nuestra existencia. Leer más “De sometimiento y dominación”

Cuando la intención es la acción

Dentro de la infinidad de paradojas que nos regala nuestro mundo actual, llama poderosamente la atención la curiosa relación alumbrada entre la acción y la intención. Habitamos un mundo en el que la actividad, el movimiento y el ponerse en marcha son valores al alza. En el que las personas de acción se han transfigurado en las principales referencias y espejos sociales. Son a ellas a las que parece que todos debemos que el mundo gire, que las cosas sucedan, que lo que se piensa e imagina tome forma y se haga realidad. Por el contrario, lo contemplativo, lo que es aparentemente estático, carece de esa idea de poder transformador que tiene la acción y de esa idea de dinamismo que tanto nos deslumbra. Leer más “Cuando la intención es la acción”

Todos somos un poco K

En El proceso de Kafka, K es sacado de su casa y detenido una tranquila noche sin saber muy bien a qué se debe. Se inicia un proceso contra él, sin conocer el acusado causas y razones por las que es enjuiciado. Todo el transcurrir de la obra es una lucha infructuosa por descubrir si quiera una circunstancia por la que está siendo procesado. Solo la necesidad justifica el proceso. Y sobre esa necesidad, se crea un artificio de leyes, normas, reglas, puestos, instituciones que funcionan de manera mecánica y autómata para perpetuar una situación que nadie sabe muy bien de dónde viene ni porqué. Y en esa dinámica, K empieza a aceptar su destino, comienza a resignarse y la culpa acaba conquistándole para al final llegar a asumir, entender e incluso justificar su propia ejecución. Leer más “Todos somos un poco K”