La acción infinita y los modernos Penélope

Acción y reacción. Son estas dos palabras que capitalizan nuestra forma de ser y estar en la sociedad de nuestros días. Ser calificado como hombre o mujer de acción contiene siempre un cariz positivo e incluso de admiración. Nuestro mundo desarrollado no contempla la inacción. Nos exaspera, nos lleva a la desconfianza, la tildamos de poco útil y la consideramos de escasa productividad.  E indisolublemente unida a esa acción, surge la reacción o la contra acción como algo esperado y deseado. Entregados a la actividad frenética como forma característica y esencial de desempeñarnos, apenas podemos estar parados y consecuentemente, contraemos los tiempos entre la acción y la reacción a límites minúsculos. Leer más “La acción infinita y los modernos Penélope”

A vueltas con el pasado

Es inevitable. Volver la vista atrás contiene el riesgo cierto de toparnos con cosas que nos chirrían, que desentonan con nuestro ser actual, que nos desagradan. Nadie ni nada queda exento de tal circunstancia. Evolucionamos y cambiamos, pero lo dicho, lo escrito y lo hecho queda. Fuimos hijos de nuestro tiempo, fuimos nosotros y nuestras circunstancias. Nuestro tiempo y nuestras circunstancias, sin embargo, parecen olvidarse a la luz de los recuerdos, pero los hechos quedan. Así funciona la mentalidad revisionista. Interpreta los hechos pasados como algo objetivo e independiente de las circunstancias y tiempos que los alumbraron. Circunstancias y tiempos que no solo tiende a olvidar, sino que los asimila con las actuales. Leer más “A vueltas con el pasado”

La nueva plaga

Siempre existieron, aunque ahora parecen multiplicarse por mil y en todas las esquinas. Están en la política, en las empresas, en los medios y hasta en nuestros círculos más íntimos. Son hiperbólicos y se mueven como pez en el agua en la alarma y en el miedo, que esparcen y difunden a voz en grito con disonancias, altisonancias y lenguaje desbocado. Adoran los rumores, a los que gozosamente prestan oído mientras contribuyen a extenderlos sin rubor ni cortapisa. Leer más “La nueva plaga”

El mundo híbrido y la muerte dulce

Ya no podemos caracterizar las décadas como antaño. Esta que finaliza, como las anteriores desde los años noventa del pasado siglo, apenas tienen rasgos culturales característicos salvo la hibridez que las ha dominado, y que se ha ido haciendo cada vez más extensiva, omnipresente e invisible. Hoy todo es mezcla, un melting pot globalizado que bajo la apariencia de personalización se muestra más impersonal que nunca. La fusión sustituye a la invención, la reformulación a la creación. Hoy nada es anti ni contra, todo es post. Los años pasados vuelven a nuestros días en forma de remakes, de revivals remasterizados. Leer más “El mundo híbrido y la muerte dulce”

Las ciudades atrezo y nuestras realidades ficción

Las ciudades siempre han sido fieles representaciones de la época que vivimos. En ellas quedan grabados rasgos de momentos pasados y presentes, y en ellas se encuentra el mejor retrato de la sociedad que las construye y habita. En un tiempo donde realidad y ficción se confunden, donde lo fake convive con lo veraz hasta siquiera saber qué es qué, donde la post globalización y la virtualización de nuestras vidas han definido una nueva forma de ser, de estar y de relacionarse, las ciudades se transforman y se adaptan a las nuevas circunstancias. Atrás quedaron ya aquellas ciudades periféricas rodeadas de centros comerciales y de malls infinitos. Los centros de las grandes urbes son ahora revisitados y reconquistados por una nueva especie. Cadenas y marcas que nacieron y crecieron a la sombra de las grandes superficies, se ‘jibarizan’ para copar el centro de las urbes. En una nueva dinámica migratoria, enseñas con gigantes espacios a las afueras se miniaturizan para llegar al centro. Leer más “Las ciudades atrezo y nuestras realidades ficción”

Diversidad no es desigualdad

Una premisa perniciosa y peligrosa se ha colado en nuestra sociedad y en cada uno de nosotros casi sin darnos cuenta, silenciosa y sigilosamente. Una equivalencia perversa que nos susurra la idea de que la existencia de lo diverso se hace acompañar inexorablemente de su correspondiente dosis de desigualdad. Aceptar nuestras diferencias, nuestro ser distintos y únicos, supone reconocer implícitamente un grado mayor o menor de desigualdad. Enfrentarse a esa desigualdad, revolverse contra ella, es entonces removerse contra el respeto a ser diferentes y contra nuestra propia libertad. Leer más “Diversidad no es desigualdad”

Deshacer y derribar es nuestra nueva rutina

Destejer lo tejido para volverlo a tejer, derribar lo construido para volverlo a levantar, deshacer lo hecho para volverlo a hacer. Desfigurar y disolver lo que fue o lo que era para crear un nuevo es. Romper con lo anterior es hoy la norma. Existe un extraño atractivo en destrozar lo que nos antevino, aquello que fue antes. Expiarnos y renovarnos son condiciones indisolubles a nuestra naturaleza. Acabar con lo anterior, extinguirlo, es el camino intuitivo y sencillo. Ya no existen los legados si no son para resaltar su aspecto negativo e inducirnos al cambio. El legado positivo, el respeto a lo que funcionó, a lo que estuvo bien hecho, no importa de dónde ni de quién viniera, es víctima y reo del ansia de novedad posmoderna. Leer más “Deshacer y derribar es nuestra nueva rutina”