Las trampas del consenso. Cómo el falso consenso nos hace sentir frustrados, poco comprometidos y nos conduce a soluciones mediocres

El consenso es un valor totalmente instalado en nuestros días que domina buena parte de todo lo que hacemos, ya sea en las decisiones de trabajo, familiares o en nuestras relaciones de amistad. Creemos en él como una forma de erradicar actitudes egoístas, buscar un bien común y lograr la satisfacción de todas las partes implicadas. Es un punto de partida indiscutible y totalmente deseable con el que nadie podría estar en desacuerdo. Sin embargo, el resultado final casi nunca deja satisfecho a alguien. Se queda en un espacio intermedio donde se intenta que nadie se moleste, aunque la realidad escondida es que muchos se sienten frustrados, y se acrecienta el temor a salirse de la norma, provocando a la larga problemas de autoestima y de inseguridad en muchas personas. Esa idea de consenso quimérico que tenemos se ha convertido en una tiranía donde cualquier cosa que se salga de él es inmediatamente señalado y estigmatizado. Esconde generalmente un buena cantidad de trampas, porque suele ser siempre algo artificial y no real, donde muchas voces quedan acalladas.

Si queremos desarrollar un auténtico consenso, hemos de partir de la concepción de que no es un objetivo en sí mismo, sino un medio para alcanzar un fin. Es una búsqueda y puesta en marcha de la opción que satisfaga de la mejor manera posible a un mayor número de partes y que minimice la pérdida de aquellos que no salen ganando. Hay que aceptar que hay ganancias y pérdidas y que ha de hacerse un ejercicio de compensación, pero con ciertos límites. Es dibujar el camino para lograr una meta y hacerlo con claridad, honestidad, sinceridad y gratitud, donde todas las partes saben lo que ganan y pierden y son escuchadas. Las personas necesitan transparencia, seguridad y respeto para poder decir lo que piensan, y demandan criterios claros a aquellos que son responsables. En cambio, hoy en día se camufla todo en un falso consenso que va creando una serie de trampas con unas consecuencias poco deseables. Leer más “Las trampas del consenso. Cómo el falso consenso nos hace sentir frustrados, poco comprometidos y nos conduce a soluciones mediocres”

¡Pasa a la acción! Descubre los beneficios de ponerte en marcha ya

Una de las grandes causas del malestar e insatisfacción que tenemos en nuestro día a día es la incapacidad de pasar a la acción. Nuestra mente es una máquina de crear casi infinita así que, aunque queramos, es imposible convertir todo aquello que pasa por nuestra cabeza en actividad. Esto nos causa un problema, porque nuestra zona cerebral más ancestral, la reptiliana, está entrenada para ponerse en marcha. Todo lo que no sea actuar nos genera pérdida de confianza, fuerza, poder y voluntad, y acaba afectando a nuestra autoestima. Obviamente, al no poder convertir todo en acción, es un paso previo fundamental antes de actuar el fijarse unas metas y unas prioridades, así como escribirlas para sacarlas de nuestra cabeza y poder tener claridad a la hora de abordarlas.

Una vez hecha esa priorización, es esencial pasar a la acción sin demora. Cualquier acto bien enfocado y alineado con nuestras metas, por pequeño que sea, tiene unos enormes beneficios. Leer más “¡Pasa a la acción! Descubre los beneficios de ponerte en marcha ya”

Sin Metas no hay paraíso. Descubre el increíble poder de ponerse metas en la vida y cómo fijarlas

¿Qué diferencia a las personas que destacan del resto? ¿Qué hacen que tengan éxito? Cuando observamos a gente que sobresale, pensamos que están dotados de un talento o una inteligencia especial que les impulsa y les ayuda a despuntar sobre los demás. Pero la clave no se encuentra en esto, sino en un paso inicial que parece menor y, en cambio, es el fundamental porque sin él no existe el resto. Son las metas. Detrás de ese éxito se encuentra siempre una meta clara que se persigue sin desfallecer y de manera enfocada. Algo que parece de sentido común pero que casi nunca practicamos. Distintos estudios recogen que vivimos un 95 % de nuestra vida con el piloto automático, con nuestro subconsciente, lo que significa que no nos planteamos para qué hacemos las cosas y lo que realmente queremos y deseamos. Otro estudio reciente recogía que un 47 % de nuestro tiempo lo pasamos pensando en el pasado, en el futuro o en otras cuestiones que nada tienen que ver con estar centrados en vivir lo que nos está pasando en ese momento. Si programamos nuestro subconsciente para que nos ayude a lograr lo que deseamos de verdad, lo pondremos a nuestro servicio y todo lo que hagamos sumará para lograr nuestros objetivos, y centraremos adecuadamente nuestra atención en ese presente.

Cuando fijamos nuestras metas adecuadamente, activamos lo que se llama la ley de atracción, porque hacemos que nuestro cerebro focalice sus zonas de atención selectiva hacia lo que realmente deseamos, y comenzamos a ver oportunidades que antes estaban a nuestro lado y por esa falta de definición del objetivo, no éramos capaces de ver. Las metas nos proporcionan la energía para ponernos en marcha hacia lo realmente importante y cada logro nos va proporcionando confianza y fuerza para continuar. Pero para que estas metas funcionen, hay que tener en cuenta una serie de factores. Leer más “Sin Metas no hay paraíso. Descubre el increíble poder de ponerse metas en la vida y cómo fijarlas”

Mentalidad de abundancia. Cómo disfrutar de tu vida plenamente

Muchas personas pasan buena parte de su vida aguantando lo indecible en su trabajo para no perderlo aún a costa de su salud y felicidad, angustiados por disponer del dinero suficiente para pagar sus deudas, consumiendo y acumulando bienes sin cesar y creando relaciones basadas en el recelo y a veces en la envidia. Se dirigen por el temor y el miedo a perder, y sobre eso edifican como piensan, sienten y actúan en todos los ámbitos de su existencia.  Adoptan una mentalidad de escasez y se dedican a sobrevivir y no a vivir. Cuando se cree que todo es escaso, surge en los seres humanos la idea de supervivencia y de lucha, y la actitud de competencia. Hay que competir por todo y con todos porque lo que nos rodea es escaso. Sin embargo, las personas que tienen una vida plena hacen justamente lo contrario, adoptan una mentalidad de abundancia. Parten de la idea de que nada es escaso, y esto les impulsa a que su interacción con ellos mismos y con su entorno sea diferente. Leer más “Mentalidad de abundancia. Cómo disfrutar de tu vida plenamente”

¿Te desanimas pronto? Aquí están los secretos de los que perseveran y se mantienen en sus metas a largo plazo

Deportistas que continúan en activo y en la élite hasta los cuarenta años, científicos que investigan sin cesar durante décadas, artistas que mantienen su actividad hasta el final de su carrera… En nuestros días existen ejemplos diversos de personas que son capaces de perseverar en sus metas con intensidad y eso nos provoca admiración. En un entorno cortoplacista donde cambiamos de una actividad a otra continuamente, nos resulta increíble encontrar gente con esa capacidad, y nos preguntamos en muchas ocasiones cómo lo logran en un mundo en el que los millones de impactos y de opciones que se nos presentan nos convierten en seres poco pacientes. Estos son sus secretos. Leer más “¿Te desanimas pronto? Aquí están los secretos de los que perseveran y se mantienen en sus metas a largo plazo”

“Es la proporción, estúpido”. Huyendo de lo absoluto

En 1992, Clinton le espetaba a Bush la famosa frase “Es la economía, estúpido” en su campaña electoral, para dejar claro donde estaba la clave en ese momento particular. Hoy en día, podemos decirnos a nosotros mismos algo parecido respecto al mundo de absolutos en el que vivimos. “Es la proporción, estúpido” es un recordatorio que deberíamos hacernos todos. Y es que ya no nos movemos entre los extremos, sino que habitamos en ellos. El todo o la nada, el sí o el no. Los matices no nos gustan y nos exasperan. Sufrimos de una gran paradoja. En un momento de máximo individualismo, de supuesto auge de lo personalizado, seguimos deseando una talla única, aunque apenas nos demos cuenta. Deseamos soluciones que sirvan para la mayoría, sin tener en cuenta lo particular de cada uno. Por eso usamos parámetros compartidos para casi todo. Educación, salud, trabajo, nada queda fuera de lo absoluto. Medimos el rendimiento de nuestros hijos en la educación por estándares y comparación con el grupo, sin tener en cuenta sus capacidades y su esfuerzo. Ambicionamos ganar más y más dinero, más y más sueldo, sin tener en cuenta nuestras necesidades reales. Queremos una fórmula única para solucionar nuestros problemas en cada conferencia que vemos, libro que leemos o formación que recibimos. Olvidar los matices de cada situación y de cada persona nos lleva a la comparación, a la frustración y a una insatisfacción permanente, donde nunca alcanzamos lo que deseamos porque no conocemos nuestra proporción adecuada. Leer más ““Es la proporción, estúpido”. Huyendo de lo absoluto”

La vulnerabilidad nos hace fuertes. Conoce sus beneficios

¿Cuándo ha sido la última vez que te has mostrado vulnerable públicamente? O mejor aún ¿lo has hecho alguna vez? Es muy probable que no lo recuerdes, porque es poco habitual. Exponerse ante los demás es algo que en nuestros días identificamos con debilidad. Evitamos mostrar preocupaciones, temores e inseguridades porque creemos que perjudica nuestra imagen y afecta a que seamos aceptados y respetados por el resto.

Sin embargo, esa actitud mina, casi sin darnos cuenta, muchos aspectos de nuestra vida: la capacidad de aprendizaje, la relación con los demás, el bienestar emocional, la adaptación al cambio, la autoestima y la seguridad en uno mismo, entre otros.

Por contra, la vulnerabilidad nos hace fuertes. Es esencial que conozcamos cuáles son esas cosas que nos hacen vulnerables para, posteriormente, reconocerlas sin miedo ante nosotros mismos y ante los otros. Conocernos y reconocernos vulnerables son las vías esenciales para adquirir fortaleza, aunque parezca algo paradójico. Y es que la vulnerabilidad tiene muchos beneficios que podemos explotar. Leer más “La vulnerabilidad nos hace fuertes. Conoce sus beneficios”