La sociedad de la evidencia

Mejor si se ve, mejor si es evidente. Así pensamos y nos desenvolvemos en nuestros días. Sin apenas tiempo para la reflexión y en un mundo esencialmente emocional, todo ha de resultar evidente, fácil de ver, captar y digerir. Como si de bebés se tratara, ansiamos que todo nos venga masticado porque no podemos perder el tiempo en matices, abstracciones, dobles sentidos o ironías. Nos parecen esfuerzos estériles. Lo que importa es lo útil y lo útil es aquello que se ve, que se puede tocar y entender inmediatamente. Leer más “La sociedad de la evidencia”

Deshacer y derribar es nuestra nueva rutina

Destejer lo tejido para volverlo a tejer, derribar lo construido para volverlo a levantar, deshacer lo hecho para volverlo a hacer. Desfigurar y disolver lo que fue o lo que era para crear un nuevo es. Romper con lo anterior es hoy la norma. Existe un extraño atractivo en destrozar lo que nos antevino, aquello que fue antes. Expiarnos y renovarnos son condiciones indisolubles a nuestra naturaleza. Acabar con lo anterior, extinguirlo, es el camino intuitivo y sencillo. Ya no existen los legados si no son para resaltar su aspecto negativo e inducirnos al cambio. El legado positivo, el respeto a lo que funcionó, a lo que estuvo bien hecho, no importa de dónde ni de quién viniera, es víctima y reo del ansia de novedad posmoderna. Leer más “Deshacer y derribar es nuestra nueva rutina”

De sujetos a objetos. ¿El progreso era esto?

‘La tecnología eliminará millones de puestos de trabajo’, ‘La rapidez y el cambio son las señas de nuestros días y hay que adaptarse rápido’, ‘El entorno económico es incierto’, ‘Los mercados son volátiles’…Estas aseveraciones y muchas otras que nos decimos, leemos y escuchamos a diario, que nos rodean y que aceptamos sumisamente, tienen una raíz en común mucho más preocupante que lo que expresan en sí mismas. Cada una de ellas refleja la existencia de entidades informes, incontrolables, indescifrables e incomprensibles que están por encima de nosotros, que dictan nuestra realidad, y delinean nuestro presente y lo que está porvenir. Estamos al servicio de ellas, a su arbitrio. Hemos dejado de ser sujetos protagonistas para convertirnos en objetos pasivos. La nueva sumisión tiene amos que no vemos, que se nos escapan, contra los que parece que no podemos revelarnos. Esa ‘mano invisible’ de la que hablaba Adam Smith, que es ya más que dogma de fe en nuestros tiempos, nos ha convertido en nuevos esclavos de designios que no son divinos, sino que ahora son de mercado, de capital, de tecnologías que desde una atalaya invisible nos hablan y nos dominan. Leer más “De sujetos a objetos. ¿El progreso era esto?”

Ni tan libres ni tan autosuficientes

‘Simplemente hazlo’, ‘Tú decides’, ‘Si quieres puedes’… podríamos seguir así durante un buen número de párrafos con mensajes, sentencias y frases que nos interpelan a ser los dueños de nuestro propio destino, de nuestra propia vida. Están en la publicidad, en la política, en los trabajos, en las escuelas y universidades, en todas partes. La premisa siempre es la misma, identificar la libertad con trasladar a las personas la máxima y única responsabilidad de todo aquello que les pueda acontecer. Si fracasamos, es porque no nos hemos gestionado adecuadamente. Si triunfamos, es porque hemos sabido invertir adecuadamente nuestros recursos y esfuerzo. Leer más “Ni tan libres ni tan autosuficientes”

Se nos olvidó disfrutar

Velocidad y preocupación. De manera silenciosa, estas dos palabras se han colado en nuestros segundos, en nuestros minutos, en nuestros días, en nuestras semanas, en nuestros meses y en nuestros años. El progreso no es progreso si no es veloz. La vida es menos real si no hay preocupación. Las sentimos y las palpamos. Están en nuestro hogar y en la educación de nuestros hijos, está en nuestras familias, en las amistades, en el trabajo y en el ocio. Ya no corremos para algo, sino que simplemente corremos. Ya no nos preocupamos por algo, simplemente estamos preocupados. Se han convertido en estados del ser moderno. Somos si corremos, somos si estamos preocupados. Leer más “Se nos olvidó disfrutar”

¿Preparados para el asombro?

Predictibilidad, análisis, datos, previsiones, inferencias,… Nuestra era es la era de la certidumbre y el control. Los buscamos en todos los lugares y por todos los medios. Queremos tener la seguridad de saber lo que va a suceder, deseamos controlar, moldear y modificar el porvenir. Nuestras inteligencias individual, colectiva y tecnológica indagan con ahínco para descubrir patrones que nos guíen. Si ocurre A, entonces pasará B es el Santo Grial. Cuanta más consciencia de nosotros mismos poseemos, más deseamos esa certidumbre, más la necesitamos. La consciencia es apego, el apego es temor a la pérdida y el temor a la pérdida nos lleva a la predicción, a la prevención y al control. Leer más “¿Preparados para el asombro?”

El hombre invisible. Una ficción muy real

Escribía por placer y con dolor. El placer de dejar negro sobre blanco recovecos de su cabeza y de su corazón. El placer de verse reflejado en cada texto y en cada píxel de esa pequeña pantalla con la cruda y pura veracidad que ningún otro espejo puede proyectar. El placer de expiarse cada poco tiempo, de dejarse llevar, de abandonarse al sin sentido y al con sentido de sus palabras. El placer de comunicar y comunicarse porque sí, sin más objetivo que mostrar sin pudor sus pensamientos y emociones. Con dolor por la idea esquiva, por repetirse, por la pereza de una línea más, de un párrafo más. Leer más “El hombre invisible. Una ficción muy real”