Muerte a la excepción, viva la regularidad

Amamos el hype y el sobresalto. Nos encantan los héroes y los villanos, las grandes hazañas y las grandes tragedias, lo nuevo frente a lo gastado, lo desconocido frente a lo conocido, nos morimos por un buen titular, adoramos cualquier cosa que venga con el marchamo de ‘lo nunca visto’, cuanto más se grite es mejor y todo es o blanco o negro. Lo fuera de lo común es ahora nuestro común y la excepción es la norma. Nos movemos entre polos extremos, bueno o malo, útil o inútil, etc. y entre medias, la nada, un desierto donde ahogarse, donde no ser escuchado y sentirse invisible. Un lugar poco recomendable en unos tiempos donde se elevan a los altares la marca personal, la visibilidad, la relevancia y el ser encontrable en las redes. Somos buscadores ansiosos de retuits, recomendaciones, me gustas y nos encantaría habitar siempre en los primeros resultados de búsqueda. Esteroides para nuestro ego. Leer más “Muerte a la excepción, viva la regularidad”

¿Y a ti qué te define? Cuando etiquetarse es perder la esencia

Cada vez que nos topamos con personas desconocidas en nuestra vida, es habitual enfrentarse y realizar también preguntas prototípicas como ¿A qué te dedicas? ¿En qué trabajas? ¿Qué has estudiado?… Todas y cada una de estas cuestiones aparecen de modo espontáneo con el fin de etiquetarnos y ubicarnos en un determinado espectro para, a partir de ahí, inferir expectativas, prejuicios, personalidades, forma de comportarnos, creencias y estereotipos varios instalados socialmente alrededor de esas etiquetas. Leer más “¿Y a ti qué te define? Cuando etiquetarse es perder la esencia”

¿Y tú dónde vives? ¿Pasado, presente o futuro? Mejor en los tres

Tendemos a interpretar el pasado, el presente y el futuro como entes externos a nosotros, que escapan de nuestro control y sobre los que no podemos actuar. Pensamos el pasado como algo que ya ocurrió y a lo que no podemos regresar, el presente como momentos fugaces que van transcurriendo sin apenas darnos cuenta, y el futuro como algo lejano difícil de visualizar aun a sabiendas de que llegará. Pero nada más incierto ni lejos de la realidad. Podemos controlar cómo vivimos e integramos estos tres tiempos en nuestras vidas. Leer más “¿Y tú dónde vives? ¿Pasado, presente o futuro? Mejor en los tres”

¿Existen las verdades absolutas? Depende de dónde mires

Los seres humanos somos cazadores de certidumbres. Ansiamos hallar verdades absolutas que nos proporcionen seguridad. Nos gusta contarlas y que nos las cuenten. Somos una especie en constante búsqueda de fórmulas universales que puedan resolver nuestros problemas, ya sea en libros, conferencias, cursos, etc. Es esa una de las grandes paradojas de nuestro tiempo. Leer más “¿Existen las verdades absolutas? Depende de dónde mires”

¿Nos vamos de los trabajos por nuestros jefes? NO, hay tres razones más poderosas

Vivimos rodeados de hypes continuamente, de mantras que se van repitiendo y multiplicando con rapidez gracias a las redes y que se convierten en una verdad indiscutible y aceptada, que además se refrenda con estudios científicos y encuestas que lo demuestran.

Uno de los que más nos encontramos últimamente es el de que las personas abandonan su trabajo fundamentalmente por tener malos jefes. Es evidente que todo el ecosistema que rodea a nuestro puesto, desde la cultura empresarial, la estructura organizativa, estilo de dirección hasta los propios compañeros que nos acompañan, son factores importantes que afectan en mayor o menor medida a nuestro bienestar. Y, cómo no, dentro de esas variables, disponer de un jefe peor o mejor también tiene una alta incidencia en cómo nos encontremos. Leer más “¿Nos vamos de los trabajos por nuestros jefes? NO, hay tres razones más poderosas”

¿Porqué nuestros recuerdos dependen más del presente y del futuro que del pasado?

Ningún recuerdo es exactamente igual. Si hoy rememoramos mentalmente un acontecimiento y volvemos a hacerlo dentro de un mes, esa reproducción mental no será similar. Nuestra vida está llena de ejemplos rutinarios que lo reflejan sin apenas darnos cuenta. Cuando regresamos a un lugar donde estuvimos hace tiempo y del que guardamos un excelente recuerdo, comprobamos que se parece poco a la imagen mental que creamos. A menudo todo resulta mucho más pequeño, por ejemplo. Si escuchamos una canción, observamos que no siempre genera en nosotros el mismo recuerdo ni las mismas sensaciones asociadas. Si nos exponemos numerosas veces a aquello que crea ese recuerdo, acabamos perdiendo esas sensaciones primigenias y sustituyéndolas por otras posteriores. Todo esto abre una interesante puerta al pasado y a nuestra capacidad de influir en él a través de los recuerdos. Leer más “¿Porqué nuestros recuerdos dependen más del presente y del futuro que del pasado?”

Videoblog. Confesiones de un microgestor en recuperación

Microgestionar es un ataque directo a la confianza y autonomía de las personas que camufla un temor importante a perder el control.

¿Cambiar la realidad? Comienza por cambiar la perspectiva

Hagamos una sencilla prueba. Tomemos una instantánea y preguntemos a alguien conocido qué es lo que le llama la atención de esa imagen. De la infinidad de detalles que existen, esa persona escogerá uno o un par de ellos. Si hacemos la prueba con más gente, observaremos que cada uno fijará su atención en cuestiones determinadas no siempre coincidentes. Es decir, misma foto, percepciones diferentes. Ante la realidad objetiva y enmarcada que nos muestra esa imagen, cada persona atiende y ve una parte muy pequeña de la misma, que no siempre o casi nunca es similar a lo que detectan los demás. Leer más “¿Cambiar la realidad? Comienza por cambiar la perspectiva”

El camino interior hacia el éxito

El éxito es un camino que siempre comienza en el interior de cada persona. Nada sucede por casualidad. Aquello que conseguimos es fruto de una serie de etapas que comienzan en nuestro consciente, para pasar luego a nuestro subconsciente, que es el que finalmente nos mueve y guía para conseguir aquello que nos proponemos. La diferencia entre quienes controlan su vida y quienes no lo hacen estriba en tomar conciencia de este proceso, conocer y dominar sus fases, y hacerse responsable del mismo. Leer más “El camino interior hacia el éxito”

Mantente alerta con la experiencia. No es oro todo lo que reluce

Siempre hemos considerado la experiencia como un valor. “La voz de la experiencia” es una sentencia que todos aceptamos y a quien la posee le damos un plus de respetabilidad. Y es que la experiencia, que no es lo mismo que ser experto, nos proporciona confianza, seguridad y nos permite responder con rapidez, fiabilidad y eficacia a situaciones muy determinadas. Experiencia es garantía de sentirnos seguros, confiados y cómodos. Externamente, aporta tranquilidad y referencias a aquellos que nos rodean. Como un trabajado tesoro, la vamos acumulando a lo largo del tiempo y de los distintos acontecimientos que nos suceden.

En nuestro cerebro, se crean conexiones neuronales como si fueran autopistas que, a base de emplearlas de manera continuada, acaban mecanizándose y hacen que apenas sin reflexión ni esfuerzo, demos una respuesta veloz.

En definitiva, parece un estado ideal porque, sin apenas dificultad, somos capaces de resolver determinadas circunstancias (algo que nuestro cerebro siempre desea, economizar esfuerzos y ahorrar energía), interiormente nos mostramos cómodos y seguros, y externamente somos reconocidos y respetados.  Además, aparece otra variable que realza el valor de la experiencia que está relacionada con el concepto de coste hundido que tanto se maneja en la ciencia económica. Adquirir experiencia nos ha llevado una importante inversión de tiempo y de trabajo, así que salir de esa zona de experiencia supondría “en teoría” echar por la borda dicha inversión. Esto supone que sigamos invirtiendo en ella aunque la rentabilidad de la misma sea  mucho menor, y a veces negativa.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y debemos mantenernos alerta respecto a algunos vicios que la experiencia lleva aparejados. Leer más “Mantente alerta con la experiencia. No es oro todo lo que reluce”