Filosofías de camiseta

Si Hipócrates levantara la cabeza no dejaría de sorprenderse del enorme éxito que en nuestra época cosecha ese concepto de aforismo por él inventado hace ya unos cuantos siglos atrás. Hoy la difusión del saber es aforística, de frase corta, de ciento cuarenta caracteres, de pechera de camiseta. Son fogonazos, llamadas que capturan nuestra atención durante escasos segundos, que llaman a una reflexión de cartón piedra, a una inspiración que navega en los lugares comunes e interpela lo puramente emocional, lo que queda en la epidermis. Leer más “Filosofías de camiseta”

Y siguieron (seguimos) tocando en cubierta

Las alegrías y las penas, las ganancias y las pérdidas, las crisis y las recuperaciones, todo va siempre por barrios. Los naufragios no se viven igual en clase preferente que en tercera. Mientras unos se ahogan y perecen a los pocos minutos de zozobrar, otros permanecen impasibles en cubierta mientras la música continúa sonando como si nada sucediera. Hoy, en nuestro mundo hiper economizado a ese tocar en cubierta se le llama “recuperación en V”, ese ansiado deseo de que nada cambie, de que no haya zozobra ni naufragio para poder mantener el rumbo de la nave hacia ninguna parte en el mejor de los casos, o hacia un abismo desconocido en el peor. Caída abrupta y dolorosa (para unos pocos) y subida vigorosa, como si fuera una mala pesadilla que desaparece con el amanecer. De aprender algo ni hablamos. Leer más “Y siguieron (seguimos) tocando en cubierta”

Estado de desazón

Hay estados que terminan, que son artificiales, que se decretan y se cancelan, que tienen fecha de inicio y fin. La Alarma decretada allá por marzo (que extraño y difuso parece ya ese mes) ya finalizada en nuestros días (y en la esperanza de que no vuelva), nos mantuvo en otro estado, el de alerta y tensión constante, aunque en buena parte confinada, combinado con una frenética huida hacia delante revestida de hiperactividad y optimismo superficial que poco a poco fue diluyéndose según pasaban días y meses. También ese estado, como el de Alarma, se fue. Leer más “Estado de desazón”

La sociedad frugal

Stendhal narraba en su libro Nápoles y Florencia: un viaje de Milán a Reggio el vértigo, las palpitaciones y la confusión que le había producido su visita a la iglesia de la Santa Croce en Florencia, dando lugar al famoso síndrome que describe la patología de quien siente síntomas parecidos ante la exposición a la belleza de una obra de arte o a la acumulación de estas. Una experiencia personal la semana pasada me retrotrajo este síndrome, pero por otras circunstancias. Tras tres meses y medio sin acudir a comercio alguno más que los de pura alimentación y supervivencia, la semana pasada visité unas cuantas librerías y, cual fue mi sorpresa cuando mi reacción se asemejó a esos vértigos, confusión, palpitaciones y desconcierto, pero no por la belleza contemplada, sino más bien por la acumulación de opciones existente. Lo que hace un tiempo era casi imperceptible y sorteaba de manera casi instintiva, navegando entre la infinidad de posibilidades e incluso sintiendo la sensación de dominio y concentración ante el entorno, se tornó en algo casi insoportable y frustrante, una especie de selva impenetrable, inabordable e inescrutable. Un mar vertiginoso de cubiertas, colores, títulos, autores, imposibles de abarcar. Las largas visitas de antaño y el hojeo continuado dieron paso a una salida despavorida y visitas de escasos minutos que huían de la confusión. Leer más “La sociedad frugal”

De vuelta a los dilemas

Resulta extraordinariamente llamativo cómo nuestra sociedad actual, a pesar de hacer de la libertad de elegir y de la multitud de opciones a seleccionar una de sus principales señas de identidad, es incapaz de convivir con la existencia de dilemas. Los dilemas entendidos como situaciones en las que existen distintas posibilidades que presentan similares razones a favor o en contra para su selección existen desde tiempos inmemoriales, pero nuestros tiempos parecen evitar todo aquello que obligue a tomar decisiones donde entren en juego la responsabilidad moral, la asunción de incertidumbres y la renuncia. Leer más “De vuelta a los dilemas”

Las citas de INSATISFICCIÓN. Capítulo 20 “La guerra de los sentidos”

“La avalancha de imágenes que vivimos actualmente incrementa todavía más esa necesidad de selección y discriminación de los estímulos que recibimos, por lo que nos suceden dos cosas: la primera, es que la calidad de esa selección es menor, porque, a más cantidad, menos capacidad cerebral de discernir adecuadamente. Esto disminuye nuestra capacidad de ser selectivos. La segunda es que muchas veces no podemos dar significado adecuado a aquello que procesamos, por lo que se da la paradoja de que, cuantas más imágenes recibimos, más necesidad tenemos de que se apoyen en palabras. Estamos pasando de que la imagen valga más que mil palabras a que las palabras tengan que explicar mil imágenes. Las personas asimilamos mucho más rápido una imagen que un texto, pero esa rapidez va en detrimento de la capacidad reflexiva tan necesaria para una comprensión más profunda. El cerebro necesita tiempo para procesar y darle sentido a esa imagen. Si lo saturamos, como ocurre hoy en día, nuestra posibilidad para comprender se reduce y nos movemos de un impacto a otro sin un adecuado tratamiento.”

Cita extraída del Capítulo 20 “La guerra de los sentidos” del libro Insatisficción. Cómo necesidades ficticias crean insatisfacciones ficticias, publicado por la editorial Oberón del Grupo Anaya

Nuevas lógicas

Si hay una peculiaridad de las ciencias sociales es su incapacidad de ser exactas por no poder ser plenamente empíricas en la demostración de sus hipótesis. El material con el que trabaja, los seres humanos y sus relaciones, y el propio ámbito de estudio y experimentación, donde la sociedad es el laboratorio, lo hacen improbable. Así, las lógicas que rigen nuestro cuerpo social, esas ideas que se expresan sin que haya entre ellas contradicción aparente y que se manifiestan de forma coherente, no dejan de ser algo mucho más cercano a la creencia que a la comprobación empírica. Esto supone que para nuestro correcto funcionar, hemos de construir lógicas a las que le damos una consistencia indiscutible, pero que se basan en creencias de escasa base demostrada. Leer más “Nuevas lógicas”

Las citas de INSATISFICCIÓN. Capítulo 19. “Masificación”

“La masa es la unidad de medida actual. Los más valorados, los más comentados, los likes y los seguidores, todo se mide por K. Cuanto más, mejor. No hay decisión que tomemos ya sin comprobar el número de comentarios y de valoraciones que conceden otros. Y mayor valor tienen cuanta más cantidad hay. La masa nos aporta seguridad e influye en las decisiones. No importa si esas opiniones están más o menos reflexionadas si se cuentan por miles o millones. Si todo el mundo lo dice, no pueden equivocarse, por eso ya siete de cada diez personas reconocen confiar tanto en la opinión online como en la de las familias y amigos. Consecuencia de ello es que todos acabamos en los mismos lugares. «Puede que no fuera la mejor opción, pero era la más segura», pensamos. Vivimos en un mundo lleno de incertidumbres y las abordamos con temor. La masa es uno de los remedios para rebajar esa sensación, pero nos lleva a todos a los mismos espacios comunes. Muchos nos concentramos en pocos sitios. Si antes eran las ciudades el principal escenario de aglomeración, hoy se extiende a Internet. La masa se junta en Google, en Facebook, en Instagram, en Spotify, en Amazon, en Netflix, en Twitter o en Wikipedia.”

Cita extraída del capítulo 19 “Masificación” del libro Insatisficción. Cómo necesidades ficticias crean insatisfacciones ficticias. publicado por la editorial Oberón del Grupo Anaya.

Las citas de INSATISFICCIÓN. Capítulo 18. “Globalización”

“Sin cercanía, proximidad, autenticidad y afecto, no hay una verdadera cooperación con los demás. Cuando no ponemos rostro ni emociones al otro, disminuye nuestra capacidad de colaborar y nos perdemos sus beneficios. Ahora cooperamos de forma distinta. Lo hacemos de manera despersonalizada y con menos involucración, de forma transnacional y online. Si el mundo es pequeño, podemos hacerlo en cualquier lugar. Y todo dirigido por la emocionalidad. Nos volcamos en las causas de manera temporal y limitada, cuando sucede algún acontecimiento que remueve nuestras emociones y nuestras conciencias. Pero en seguida lo olvidamos hasta que ocurre otro hecho que nos movilice. Igual da que se trate de un incendio en la catedral de Notre Dame, de un desastre natural en Haití, de una crisis de refugiados en el Mediterráneo o de movimientos contra la violencia de género. Todo se reduce a un hashtag, una imagen o un comentario que dura lo que la emoción del momento para caer luego en el olvido.”

Cita extraída del capítulo 18 “Globalización” del libro Insatisficción. Cómo necesidades ficticias crean insatisfacciones ficticias, publicado por la editorial Oberón del Grupo Anaya.

Hacia una nueva universalización

“La sociedad no existe. Solo hay hombres, mujeres y familias”. Con esta frase expresaba Margaret Thatcher el papel que otorgaba a la sociedad en sus enfoques neoliberales que tuvieron su par reflejo los EE.UU. de Reagan, y que poco a poco se fueron extendiendo de la mano de economistas como Friedman y su escuela de Chicago por todo el mundo. Esas políticas fueron enterrando, palada tras palada disfrazadas de libertad individual, de meritocracia, de productividad, de riqueza, de progreso y de eficiencia, la idea de ciudadanía social que desde la Segunda Guerra Mundial se había ido construyendo con esmero de la mano de un liberalismo mucho más social, que entendía que la sociedad era un cuerpo básico y fundamental sin el cual no era posible la libertad real del individuo. Un entierro que cavó aún más profunda su fosa gracias a un economicismo exacerbado que medía todo en clave de rentabilidad, beneficios y utilidad, a una globalización que aumentaba la competitividad entre países y que llevaba a recortar gastos para atraer inversiones, a una potenciación de la economía financiera sobre la economía real y a un resquebrajamiento total de los sistemas comunistas con los que desaparecía cualquier contrapeso ideológico. Leer más “Hacia una nueva universalización”