Reformular la idea de progreso

¿Qué es progresar? ¿Es el progreso un concepto que realmente se puede objetivar? Dos preguntas de formulación sencilla, donde si respondemos a la segunda, parece que inmediatamente lo hacemos a la primera, puesto que si objetivamos algo es porque previamente hemos definido los campos donde identificamos que se encuentra ese progreso. Esto que parece tan evidente, no lo resulta tanto y, lamentablemente, es ahí donde residen buena parte de nuestros problemas de hoy y de futuro. El concepto de objetivación se ha vuelto tan preponderante en nuestra sociedad actual que hemos condensado la idea de progreso a lo mensurable que aparentemente puede ser compartido por todos. De esta manera, la idea de progreso se ha ido consolidando sobre una limitada base del tener, de lo que es tangible, y de la rapidez, donde el tiempo se cuenta ya por milésimas de segundos.

Así, la sociedad del progreso se entiende hoy como aquella que tiene más de todo, más bienes, más comodidades (supuestamente), más vida (también supuestamente) y que lo hace todo en menos tiempo. La necesidad de objetivar termina por definir la respuesta a la pregunta capital de ¿qué es progresar? Y cuando nos preguntamos si realmente estamos mejor, la objetivación y la omnipresencia del tener levantan la mano para decirnos que sí, que tenemos más esperanza de vida, que tenemos más opciones, que tenemos acceso a cosas antes impensables, que tenemos, que tenemos… Y ofrecen datos respecto a tiempos pasados (datos a menudo falaces porque no comparamos mismas escalas ni contextos, que tienden a sustraerse) que justifican con claridad que hemos progresado. Así, hoy tenemos una esperanza de vida mayor que nunca, pero no sabemos qué hacer con tantos años de vida, ni cómo llenarla de esperanza. Es una esperanza de vida desarrollada, pero una vida con esperanza subdesarrollada. La prolongación de nuestra vida corre asociada a la velocidad cada vez mayor que imprimimos a todo lo que emprendemos, así que vivimos más pero menos intensamente, más de puntillas, por lo que un año de vida moderna pesa seguramente bastante menos en nuestras almas y espíritus que un año en otros tiempos en los que la velocidad de vida era inferior. ¿Cómo sustantivar y comparar eso? Lo mismo podemos decir de nuestro tiempo libre, de nuestra forma de viajar, o del acceso a la cultura. Tenemos más posibilidades, pero todo nos pasa por encima, nos avasalla. Podemos viajar a la otra punta del mundo, pero no sabemos por qué lo hacemos, quizás solo porque estaba en oferta, y nada de lo que vemos deja huella indeleble, porque la velocidad lo centrifuga rápidamente. ¿Es el progreso volar a la otra punta del mundo sin saber por qué lo hacemos, sin comprender nada que deje provecho a nuestro ser?

No resulta entonces tan claro que nuestra sociedad, ni nosotros como individuos, hayamos ido hacia un estado mejor, que en definitiva es lo que supone el progreso. Hemos de reformular esa idea de progreso y pensar en que el verdadero progreso reside primeramente en el concepto de comprender. Somos una sociedad en movimiento alocado que hace pero no piensa, que ejecuta pero no comprende. Hemos perdido nuestra capacidad de comprender buena parte de lo que nos sucede a nuestro alrededor y a nosotros mismos, y ese es el fundamento de la libertad y de la realización del verdadero Ser y del individuo. Sin la capacidad de comprender, no nos desarrollamos, sino que nos subdesarrollamos y, bajo la piel del supuesto progreso y la falsa libertad, nos vamos transformando en seres vivos que dejan aparcada su parte más humana para convertirse en piezas de un proceso endiablado y alienante. Si ansiamos un verdadero cambio habremos de volver a preguntarnos qué es el progreso, y en ello, no olvidar nunca la capital idea de comprender qué significa un estado mejor.

 

Si te ha interesado este artículo y otros del blog elfactorpersona.com y quieres plantear alguna colaboración, puedes contactar en articulistaxxi@gmail.com

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s