¿Volver a la “normalidad”? Pues depende…

La “normalidad”, aquella cosa tan aburrida en nuestro mundo hiper fugaz, vertiginoso, rápido y ruidoso que ahora parece extrañamente lejano y distante, convertida súbitamente en un preciado tesoro, en una ansiada parada y fonda que no parece avistarse. “Normalidad” entrecomillada porque nunca es objetiva. La mía no es la tuya, y la tuya no es la mía. Siquiera la mía es la mía dependiendo del momento vital, de las circunstancias que me rodean. La “normalidad” de hoy fue seguramente anormalidad de ayer y puede que vuelva a ser anormalidad en el mañana.

Oír invocar con denuedo ese volver a la “normalidad” me traslada de inmediato a lo difuso y a lo confuso de ese término, de lo que significa para los demás y para mí. Existe una “normalidad” referida a los hábitos y rutinas que navegan en la privacidad e intimidad de cada uno, imposibles de escudriñar y de encajonar en un lugar común. Tu “normalidad” no es la mía, y así debe ser. Pero hay otra “normalidad”, también escasamente objetivable, pero más reconocible referida a lo social, al modo de vida que nos damos como conjunto. Allí mi perspectiva será también diferente en algunas cosas de la tuya respecto a lo que representa “normalidad”. Pero bajo mi personal mirada, la “normalidad” de muchos aspectos de ese modo de vida es extraordinariamente anormal, así que preferiría crear una nueva “normalidad” antes que regresar a ella.

No me gustaría regresar a la “normalidad” de un mundo que, según informe reciente de la revista Nature, pondrá ya en serio peligro el ecosistema natural en 2030, es decir, a la vuelta de la esquina. No quiero volver a una educación obsesionada con los rankings, con la competitividad, con lo funcional, que no es capaz de confinarse también y perder el miedo a malograr un par de trimestres en favor de la paz familiar y la tranquilidad en el hogar, en favor del descubrimiento del aburrimiento. No deseo volver a trabajos donde la gente produce cosas que van a no consumirse y en los que apenas ya sabe el valor que aportan en esa cadena de montaje universalizada y global de cuello blanco. Trabajos que ya no sirven para realizarse sino para sobrevivir, y cada vez más precariamente. No deseo volver a un mundo donde el ocio ya no se sabe disfrutar ni vivir autónomamente, sino que se necesita de propuestas, de “experiencias” masificadas diseñadas por otros porque ya no tenemos idea de lo que nos divierte a cada uno en particular.

No deseo volver a un mundo donde la política hace hincapié en las diferencias, en la paja en el ojo ajeno, en la dominación frente al acuerdo, en la tecnocracia frente al humanismo. Un mundo en el que se esfuman las formas y los modales, en el que la ironía apenas encuentra acomodo y donde el sentido del humor deja paso al “malhumorismo” y al tomar todo “al pie de la letra”.

No deseo regresar al mundo gobernado por el olimpo de las diosas Eficiencia y Utilidad que han malversado algo tan bello como lo austero para convertirlo en un “austericidio” que sin piedad ha deshojado como en un otoño prolongado y empecinado los sistemas sociales que protegían al vulnerable, convirtiendo a su vez en vulnerables a quienes jamás pensaron en serlo. No deseo regresar a la “normalidad” del consumo como motor de nada, ni al crédito como instrumento para adelantar un futuro incierto. No deseo regresar a un mundo donde la privacidad amenaza con convertirse en reliquia y la persona se torna en fríos datos y registros segmentables. Ni tampoco a la “normalidad” de las fake news, de las masas anónimas, volubles y manipulables que dejan el pensamiento crítico para mejor momento. Ni, por supuesto, al mundo de la cultura arrinconada. ¿Volver a la normalidad? Pues depende…

 

Si te ha interesado este artículo y otros del blog elfactorpersona.com y quieres plantear alguna colaboración, puedes contactar en oscarfajar@gmail.com

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s