¿Contra qué?… Descubre los beneficios de fomentar un pensamiento contraintuitivo

Las personas somos intuitivas y nuestro acercamiento a la realidad se produce en buena medida a través de las intuiciones. Esto es así porque permiten ahorrar a nuestro cerebro esfuerzo y energía, ser rápidos en la respuesta y aportar la seguridad de apoyarnos en experiencias pasadas almacenadas en nuestro inconsciente.

Estas intuiciones son fundamentales para nuestra supervivencia e indispensables en nuestra vida, pero lo contraintuitivo también forma parte de nuestro día a día, aunque a menudo no nos percatemos. Nuestra salud es más robusta si tenemos (hasta un cierto límite) un número de bacterias nocivas en nuestro cuerpo. Poseemos músculos que se atrofian si no se les somete a un esfuerzo extremo y a un cierto sufrimiento de vez en cuando. Pagamos a las compañías de seguros por “quedarnos igual que estamos” o a Ikea por hacer el trabajo de montar nosotros los muebles.

Las ventajas del pensamiento contraintuitivo

Desarrollar conscientemente la contra intuición nos abre un mundo de posibilidades y nos proporciona indudables ventajas.

Creatividad. La creatividad proviene en gran medida de conectar cosas aparentemente inconexas. Este tipo de pensamiento entrena precisamente esa facultad de transformar lo supuestamente incoherente a simple vista y hacerlo coherente.

Empatía. Cuando nos abrimos a la contraintuición, desarrollamos la competencia de ponernos en otros lugares, de adoptar perspectivas diferentes, de comprender al otro, y de entenderle y respetarle.

Humildad. Ver otras perspectivas es un fantástico antídoto contra el ego. Descubrir que los acontecimientos no son solo como intuimos, sino que hay otras formas de aproximación a las cosas nos pone en nuestro lugar.

Conocimiento y aprendizaje más profundo. Comprender lo contraintuitivo nos lleva siempre a profundizar más para descubrir los porqués, y esto ancla un aprendizaje más profundo, relevante, completo y permanente.

Diferenciación. Desarrollar la contraintuición nos hace diferentes y únicos. Nos distingue y nos aporta notoriedad y especificidad.

Adaptación al cambio. Cuando vamos más allá de nuestra intuición y nos situamos en el otro lado del espejo, estamos mucho más preparados para aventurarnos al cambio, e incluso para provocarlo y para manejar entornos de mayor incertidumbre.

Robustez. Nuestra fortaleza aumenta porque aumentan nuestras opciones. Cuantas más opciones desarrollamos para abordar cualquier desafío, menos dependientes nos hacemos de los acontecimientos exteriores y más libres y confiados nos sentimos.

Optimismo. Ligado al anterior punto, cuando uno es capaz de ver múltiples posibilidades donde otros solo ven una, surge inmediatamente el optimismo y el sentir positivo porque somos capaces de relativizar y dar la importancia adecuada a cada circunstancia.

Tolerancia al error. Quien se maneja en lo contraintuitivo está continuamente abierto al aprendizaje y convierte sus errores en un paso más en ese proceso de aprendizaje.

Cómo poner en marcha este pensamiento

Aunque existen numerosas fórmulas para fomentar esta vía de pensamiento, existen tres básicas que siempre deben estar presentes.

Preguntas que abren mentes. ¿Qué pasa si…? ¿En qué se parece a…? Este tipo de preguntas nos llevan a otros escenarios y a otras miradas, discuten nuestra intuición y dan paso a un proceso de reflexión desde otro prisma.

Buscar lo contrario. Supone colocarse justo enfrente de nuestra intuición, en el lado totalmente opuesto, en su otro extremo. Si construimos una frase comenzando por el Siempre, lo sustituimos por el Nunca. Los resultados pueden ser extremadamente provocadores para nuestra imaginación.

Las paradojas. Afirmar cosas que en el contexto en el que nos encontremos parezcan absurdas y que impliquen contradicción es otro extraordinario medio para situarnos en otra dimensión. Por ejemplo, “altavoces que emiten sonidos para no ser escuchados” nos lleva a la invención de los auriculares.

Entrenar y desarrollar nuestro pensamiento contraintuitivo son prácticas repletas de beneficios que hemos de activar de manera recurrente y convertirlas en un hábito.

 

Descubre cómo el coaching puede ayudarte a desarrollar el pensamiento contraintuitivo.

Si quieres más información o contratar sesiones de coaching:

Contacta en: coachingelfactorpersona@gmail.com

 

 

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