Descubre como gestionar tu estrés con tres sencillas claves

“Me encantaría hacerlo, pero no tengo tiempo”, “ojalá pudiera ayudarte, pero no sé cómo se hace”, ”quiero ponerlo en marcha, pero los demás no me ayudan”. ¿Cuántas veces nos repetimos estas frases a lo largo de nuestra vida? Seguramente hemos perdido ya la cuenta, pero unas palabras tan sencillas en sí mismas, encierran buena parte del estrés que sufrimos en nuestros días. Para hacerle frente existe una fórmula infalible que puedes poner en práctica en cualquier momento. Descubre cómo hacerlo.

El estrés y los 3 “YO”

De una manera simple, el estrés no es más que la reacción emocional, física y psicológica que tenemos ante algún acontecimiento que deseamos o nos vemos obligados a hacer y ante el cual sentimos que no tenemos todo bajo control (tiempo y recursos).

Una situación se vuelve estresante cuando nuestros tres “YO”, el Yo Puedo, Yo Valgo y Yo Sé no están conectados ni se gestionan adecuadamente.
Si nos falla el primero, el “yo puedo”, tenemos un problema con la voluntad y la claridad de objetivos. Nos faltará confianza para emprender cualquier actividad y fuerza para arrancar. Si lo que falla es el “Yo valgo”, estamos en dificultades con nuestra parte emocional, con el cómo vivimos ese proceso. No gestionamos adecuadamente nuestras emociones ni nuestras relaciones con otras personas involucradas en esta acción. Finalmente, si lo que falla es el “Yo sé”, lo que existe es un problema de aprendizaje, reflexión, estrategia, ideas y propósito. Sin este último “yo”, será imposible encontrar la motivación que nos impulse a lograr los objetivos.

Hacerse competente en estos tres ámbitos es un requisito fundamental para que nuestra vida sea mucho más equilibrada y podamos abordar con garantías las situaciones de estrés.

Las tres claves para abordar situaciones de estrés

Uno de los principales factores de activación del estrés es el no poder ocuparse de las cosas. La carga de actividades a realizar nos resulta tan grande que desocupamos determinados temas. Esto va golpeando nuestra mente, que nos recuerda lo que no estamos haciendo, y nos va creando cada vez más ansiedad y descontrol.

Romper con esta dinámica nos parece imposible, pero es más sencillo de lo que parece. Para ello hay tres claves que podemos poner en marcha.

• Focalización: vivimos mas de un 95% de nuestro tiempo haciendo cosas urgentes, con un piloto automático. Pasamos de una cosa a otra y nos sentimos ocupados, pero realmente en muchas ocasiones solamente estamos camuflando nuestra incapacidad de ser proactivos y actuar en aquello que queremos. Estar constantemente en lo urgente supone no ser dueño de lo que hacemos y perder el control de nuestra vida. En cambio, cuando decidimos estar en lo importante, aprendemos a decir no a muchas cosas y nos sentimos más confiados, seguros y plenos. En este paso, por lo tanto, es importante activar el Yo Sé. Nos va a ayudar a reflexionar, a decidir qué es lo importante, a crear estrategias e ideas para lograrlo, y nos va a proporcionar la motivación para ponernos en marcha. Mientras no tomemos conciencia y activemos este Yo, estaremos actuando solo con el Yo puedo, haciendo y haciendo cosas pero sin un propósito definido. Así que marca las cosas importantes que realmente quieres hacer y en esa lista, anota al lado el propósito que mueve ese objetivo. Y a su lado, un tercer espacio para definir tu plan de acción.

• Espacio: cuando hablamos de espacio, nos referimos tanto al físico, como al temporal como al mental. Debemos encontrar y darnos un espacio para poner en marcha las cosas importantes. Esto supone reservarse tiempo y ser realista. Si ya has hecho tu lista de objetivos, el propósito que los mueve y las acciones, has de reservar el tiempo adecuado para ponerlo en marcha. Sé escrupuloso y cúmplelo. Lo mismo ocurre con el espacio físico. Procúrate el espacio y los materiales necesarios para llevar a cabo las acciones. En este sentido, es importante que tengas activado tu Yo Puedo, porque es el que te ayudará a marcar ese espacio necesario y a crearlo. Y por supuesto, necesitas darte un espacio mental específico para estas acciones. Debes reservar parte de tu mente para ello y también preparar tus emociones, y para esto, activar tu Yo Valgo es importante, porque es ahí donde manejamos todo es proceso emocional y los altos y bajos que tendremos cuando tengamos que priorizar y decir no.

• Compromiso: esta tercera clave debe estar presente en los dos anteriores puntos. Sin compromiso nunca podremos abordar lo importante. La mejor forma de encontrarlo es dotar de un sentido final más profundo a aquello que hacemos. Y para ello, nada mejor que preguntarse el ¿Para qué? hacemos lo que hacemos. Esta pregunta es muy clarificadora, porque despeja toda duda acerca de lo que deberíamos estar abordando. Y nos proporciona el suficiente sentido para que nuestro compromiso salga fortalecido. Por supuesto, sin los tres Yo activados, es inviable conseguir el compromiso.

Ponerse en marcha no es tan difícil si sigues estas claves. Activa y gestiona adecuadamente tus 3 Yo y posteriormente, focalízate, crea tu espacio para lo importante y crea y mantén compromiso. Tú tienes el poder para hacerlo ya.

¡Disfruta!

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