El ‘no’ a una época y el momento intelectual

“Me había sacudido la carga que me aplastaba el alma y me había restituido a mí mismo; en el mismo instante en que mi interior había dicho ‘no’ a la época, había encontrado el ‘sí’ a mí mismo”. La confesión de Stefan Zweig que entrecomilla este comienzo brotaba de la necesidad de zafarse del malestar de no concordar con la época que le tocaba vivir, de asumir la importancia de poner voz a aquello que navegaba contra la corriente de la gran masa ruidosa que se conjugaba y desplegaba a golpe de inercias. Leer más “El ‘no’ a una época y el momento intelectual”

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Empleocéntricos

“Es el empleocentrismo, estúpido”, podríamos decir parafraseando aquella famosa sentencia de “es la economía, estúpido” que con tanto éxito empleara Clinton en su campaña electoral a la Casa Blanca allá por el año 1992. Cuán errados estábamos al creer que éramos antropocentristas herederos de aquella centralidad humana surgida en el Renacimiento. No, el individuo ha sido desplazado del centro, de su ansiado cetro, que ha sido tomado sigilosa y progresivamente por el empleo.  Los seres humanos gravitamos ahora en su órbita y bailamos a su son. Todos, sin exclusión. Del rico al pobre, del empleador al empleado, nadie se libra de esa gravitación. Si buscamos la causa principal de nuestra zozobra, inquietud, incertidumbre y desorientación en este confinamiento involuntario e imprevisto no encontraremos una mejor que el empleocentrismo. Leer más “Empleocéntricos”

El “no lugar”

Un tránsito. Un trasiego incesante que nos sitúa de continuo en el mismo sitio. La ausencia de referencias comprimida en un espacio que resulta vacío, sin perspectiva ni retrospectiva. Un agujero negro donde la densa concentración de temores y desorientación crea un campo gravitatorio del que no avistamos escapatoria. La angustia del tiempo que se escapa combatida con una acción por la acción, sin más sentido que mantenerse en movimiento.

Es el “no lugar”. Espacios de transitoriedad circunstanciales de los que hace un tiempo hablaba el antropólogo francés Marc Augé. Espacios sin suficiente entidad para ser denominados lugares. Espacios de paso que no propulsan relaciones profundas ni poseen raigambre. Autopistas, supermercados, hoteles, aeropuertos, vehículos, transportes públicos, centros comerciales y hasta las propias calles y edificios. Nuestro panorama urbano, social y vital se plagó de ellos hasta convertirlos en parte primordial de nuestro paisaje existencial, un paisaje trasladado de forma indisimulada casi por entero a esos espacios “masificadamente vacíos”. Leer más “El “no lugar””

La cultura nunca falla

Releo estos días las memorias de Stefan Zweig e imaginariamente me encuentro sentado en el salón Bösendorfer escuchando un concierto e, imaginariamente también, disfruto de la particular acústica de sus vetustas paredes revestidas de madera. Es el último concierto y allí sentadas hay poco más de cuatrocientas personas que se resisten a su cierre. Un edificio moderno, funcional y “útil” ocupará su lugar en un futuro. Se apagan las luces y tratan de echar a la audiencia, pero allí nadie se mueve. Todos se resisten a salir de aquella sala que en otros tiempos pisaran Chopin, Brahms, Rubinstein y Listz. Pasan los minutos que se hacen quince, luego media hora, una hora y así durante mucho tiempo más. Ninguna persona se levanta. Leer más “La cultura nunca falla”